LA PESADILLA
Anoche tuve una horrible pesadilla: soñé que mi familia era monstruosa.
Al primero que vi fue a mi marido; tenía la cabeza en forma de extraña bola, muy muy lisa y brillante, y en ella se podía ver reflejada la puesta de sol. Tenía una especie de patas muy largas que terminaban en algo parecido a pezuñas, pero forradas con unas fundas alargadas sobre las que se deslizaba, eso sí, a dos patas. Las otras dos patas terminaban en algo como pequeños tentáculos de pulpo que se movían en todas direcciones.
Afortunadamente tenía todo el cuerpo cubierto con vendas de colores oscuros que me impedían ver los horrores de su siniestra figura.